Receta fácil de focaccia que enamorará a tus invitados
Hola mis queridas anfitrionas y mis queridos anfitriones. Hoy os dejo por aquí la receta que probablemente más use cuando recibo invitados a casa. Se trata de esta versión de focaccia tan esponjosa por dentro y crujiente por fuera. La sirvo en remplazo al pan convencional y en función del menú que prepare le añado unos «toppings» u otros.
Parece muy laboriosa y compleja de hacer, pero te aseguro que no, porque no necesita amasado ni grandes tiempos de reposo para desarrollar una miga esponjosa y un sabor delicado. Además puedes jugar con los ingredientes que le añadas por encima para un resultado diferente cada vez.
Úsala como entrante, en sustitución del pan que pongas en la mesa o incluso para hacer sandwiches o bocadillos rellenándola con lo que más te guste. Como ves, es una receta muy versátil que siempre da buenísimos resultados y deja impresionados a tus invitados.
Ingredientes para la masa
- 500 g de harina común
- 350 ml de agua, mejor si está tibia
- 4 g de levadura seca o 12 de levadura fresca
- 6 g de sal
- 2 cucharadas superas de aceite de oliva virgen extra
Ingredientes para poner por encima
- 10 tomates cherry
- 10 aceitunas deshuesadas
- 20 g de cebolla morada
- 5 g de sal gruesa
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Tomillo y romero al gusto
Preparación
- Para hacer la masa disolvemos en un bol grande la levadura en el agua un poco caliente.
- Añadimos el aceite de oliva, la harina y la sal. Con ayuda de una lengua o cuchara de madera mezclamos todos los ingredientes hasta que quede una masa pegajosa y algo líquida, con más textura de bizcocho que de pan. No añadas más harina, porque esa es la textura que debe tener.
- Tápala con film en contacto y déjala reposar hasta que duplique su tamaño. En función de la temperatura de la cocina llevará más tiempo o menos, por lo general suele ser 1 o 2 horas. También, puedes llevarla al frigorífico y dejarla toda la noche fermentando lentamente.
- Prepara la fuente de horno que vas a usar para cocinarla, poniendo papel de horno en la base o enaceitando la superficie. Tiene que tener al menos 5 cm de altura. Tú mejor que nadie conoces tus bandejas de horno, así que sabrás la mejor manera para que no se pegue la masa y puedas desmoldarla sin problemas. Mi recomendación es que uses papel de horno para sacarla más fácilmente.
- Vierte la masa sobre la fuente preparada y extiéndela lo más homogéneamente posible. Tápala de nuevo para dejarla reposar por segunda vez hasta que duplique su volumen.
- En este punto, añade el aceite por encima y ponte un poco en las manos. Hunde los dedos sobre la masa para crear los agujeritos típicos de la focaccia, que harán que no se abulte por el centro en el horno. Nosotros aprovecharemos para poner ahí nuestros toppings.
- Añade los tomates cherry cortados a la mitad, las aceitunas y la cebolla morada cortada en láminas finas. Disponlo como más te guste, pero que quede bonito.
- Por último añade la sal gruesa, las especias que más te gusten y un último chorrito de aceite de oliva.
- Hornea a 200 ºC durante 25 minutos, o hasta que veas que la parte superior ha cogido un buen color tostado.
- Deja enfriar y sírvela templada o fría.
Algunas ideas para servirla
- Córtala en tiras finas y sírvela con alguna salsita para untar y se convertirá en un aperitivo estupendo.
- Córtala en cuadraditos individuales para que sirva como pan de mesa.
- Córtala por la mitad y rellena con lo que más te guste para tener unos sandwiches diferentes y riquísimos.
Espero que te haya gustado y déjame saber en mis redes sociales (Instagram: @aires_del_mediterráneo o Pinterest: @airesdelmediterraneo) si las habéis hecho y cómo os han quedado.
Con amor,
Cecilia

