¡Hola, mis queridas Mediterráneas y mis queridos Mediterráneos! Hoy os traigo el paso a paso de una receta que me encanta: esta fabulosa quiche de pavo y queso brie.
Os enseño a hacer la masa brisa (o quebrada) casera, que queda maravillosa, y por supuesto el relleno. Pero querida, siempre puedes comprar masa quebrada ya hecha y quedará buenísima también. Esto se trata de disfrutar cocinando y si te supone un esfuerzo más que un placer, no merece la pena.
Esta receta la hago muchísimo porque queda espectacular, cremosa y sabrosa por dentro y la masa crujiente por fuera… un espectáculo.
La podéis hacer como plato para un menú de picoteo más informal o, incluso, como se puede comer tanto caliente como templada e incluso fría (de verdad, confiad en mi), es un recurso genial para llevar si te invitan a una fiesta.
Por supuesto, os podéis poner creativos con el relleno, pero he de decir que el pavo, en mi caso braseado, y el brie le dan un punto sofisticado que me encanta.
¡Así que, sin más dilación, os presento la receta!
Ingredientes para la masa quebrada o masa brisa
- 250 g de Harina de Trigo
- 125 g de Mantequilla sin Sal fría
- 1 Huevo
- 30 ml de Agua fría
- 5 g de Sal
Ingredientes para el relleno
- 6 Huevos
- 200 ml de Nata para cocinar
- 100 g de Pavo, a poder ser braseado, en tacos
- 100 g de Queso rallado
- 50 g de Queso Brie
- Pimienta, Sal y Nuez Moscada al gusto
Preparación de la masa
- En un bol, ponemos la harina y la mantequilla en cubitos, muy fría. Aquí te recomiendo también que pongas unos minutos antes el bol en la nevera también para que se enfríe. Necesitamos que en el tiempo de amasado la mantequilla no se derrita.
- Hacemos un arenado con la mantequilla y la harina. Esto se hace, primero, aplastando los cubitos entre la harina. Una vez tengamos toda la mantequilla aplastada, cogemos un poquito de la preparación y la frotamos entre las manos, hasta conseguir una arenilla fina. También podemos meter la harina y la mantequilla en una procesadora o picadora de alimentos y batimos rápido para obtener este resultado.

- Añadimos el huevo, la sal y el agua fría e integramos los ingredientes, pero sin amasar, hasta tener una preparación compacta aunque ligeramente quebradiza. Lo que buscamos aquí no es una masa elástica e integrada como la de un pan, sino una masa compacta, para que al hornearla quede crujiente.

- Enfilmamos la masa y la dejamos reposar en la nevera al menos 30 minutos para que se compacte bien. Se puede dejar hecha de un día para otro, sin problema.
- Estiramos la masa hasta obtener un grosor de 4 o 5 milímetros y la ponemos en un molde, en mi caso, de 25 centímetros. A mi me gusta dejar los bordes rústicos, sin que queden 100% iguales, porque le da un aspecto casero y apetitoso, pero por supuesto puedes recortarle los bordecitos para que queden perfectos.
- Pinchamos con un tenedor la base y los laterales para que no suba.

- Ponemos un papel de horno encima de la masa y le ponemos peso, normalmente arroz o legumbres secas, así evitamos que en la cocción se creen burbujas de aire. Llevamos la masa al horno, precalentado en 180 ºC, durante 25 minutos hasta que se doren un poquito los bordes.
Preparación del relleno
- En un bol batimos los huevos e integramos con la nata. Incluimos la sal, la pimienta y la nuez moscada al gusto.
- Añadimos el pavo en cubitos y el queso rallado.
- Por último, vertemos la mezcla en la masa que hemos sacado del horno y adornamos con taquitos de queso brie por encima.

- Horneamos durante 40 minutos, a 180 ºC, o hasta que al pinchar con un palito, este salga seco.
- Dejamos enfriar un poco para poder desmoldar sin peligro de que la masa brisa se rompa.
Espero que os haya gustado esta receta tan fácil pero deliciosa de quiche con pavo y queso brie. Como os comentaba, podéis añadir o quitar ingredientes al gusto. Yo de vez en cuando le añado cebollita pochada, cuando me da tiempo, pero es opcional.
Respecto a la masa, podéis hacer el doble de la cantidad y congelar una parte antes de estirarla, así, si un día os da el arrebato, ya tenéis trabajo adelantado. Porque aquí, nos encanta cocinar con cariño y sin agobios.
Con amor,
Cecilia

